El 26 de noviembre de 1977, algo completamente fuera de lo común ocurrió en el sur de Inglaterra. Mientras el noticiero de Southern Television transmitía como cualquier otro día, la imagen del presentador continuó en pantalla, pero su voz fue reemplazada por una interferencia grave, metálica, y una voz profunda, robótica, que decía:
“Esta es la voz de Vrillon, representante del Comando Galáctico Ashtar. Les hablamos en paz y sabiduría…”
Durante casi seis minutos, miles de televidentes escucharon un mensaje que —según la misteriosa voz— provenía de una civilización extraterrestre que vigilaba la Tierra desde hace siglos.
Una transmisión imposible
El suceso ocurrió cerca de las 17:00 horas, cuando las familias británicas solían reunirse frente al televisor. Sin previo aviso, la señal de audio fue secuestrada por completo, mientras la imagen del noticiero seguía intacta. El mensaje, traducido al español, decía que la humanidad debía abandonar su carrera armamentista y vivir en paz, porque “el tiempo para aprender a convivir está terminando”.
El supuesto portavoz se presentó como Vrillon del Comando Galáctico Ashtar, una organización espiritual interestelar que, según algunos movimientos de la Nueva Era, protege a la humanidad del caos y guía su evolución.
Cuando la voz terminó, la programación volvió a la normalidad. Pero en cuestión de minutos, las líneas telefónicas de la cadena y de la policía se saturaron: cientos de personas llamaban aterradas, convencidas de haber sido testigos de un contacto real con una inteligencia extraterrestre.
¿Hackeo o advertencia cósmica?
El mensaje fue transmitido a través del transmisor de Hannington, que cubría buena parte del sur de Inglaterra. En 1977, las señales eran analógicas, lo que significa que alguien debió interceptar físicamente la frecuencia de microondas usada para enviar la señal desde el estudio hasta la antena principal.
Para los técnicos, aquello requería equipos muy sofisticados y un conocimiento avanzado de radiocomunicaciones, algo fuera del alcance del ciudadano común. Sin embargo, jamás se identificó a ningún responsable.
La Independent Broadcasting Authority (IBA) calificó el hecho como una “intrusión ilegal” en las ondas de transmisión, pero nunca pudo determinar el origen de la interferencia. Ni un solo individuo, grupo o institución se adjudicó el hecho.
El mensaje de Vrillon
A lo largo del tiempo, distintas versiones del audio han circulado por internet. El mensaje original, en inglés, fue reconstruido a partir de grabaciones caseras y fragmentos preservados por coleccionistas. Entre sus frases más destacadas se escuchaba:
“Su planeta está entrando en una nueva era de evolución. Ustedes deben mostrar que son dignos de formar parte de esta gran transición.”
“Les pedimos que apaguen sus armas y vivan en paz y armonía. La energía que ustedes llaman amor es la única verdad.”
Muchos lo interpretaron como una advertencia cósmica frente a la amenaza nuclear que dominaba la Guerra Fría. Otros lo vieron como una broma elaborada, una sátira dirigida a los miedos de la época.
¿Quién fue Vrillon?
El nombre Vrillon no aparece en ningún registro anterior al incidente. Sin embargo, en los años posteriores, grupos espirituales vinculados al llamado Comando Ashtar —una supuesta federación intergaláctica de seres de luz— comenzaron a usar ese nombre en canalizaciones y mensajes psíquicos.
Según estas corrientes, Ashtar sería un comandante de una flota espacial encargada de supervisar el desarrollo de la humanidad. Vrillon, por su parte, habría sido uno de sus “representantes” designados para comunicarse con la Tierra.
Para los creyentes, la transmisión de 1977 no fue una broma, sino una manifestación real de ese contacto espiritual.
Las teorías
El misterio ha generado múltiples hipótesis a lo largo de los años:
- Un sabotaje técnico sofisticado: Algunos ingenieros sostienen que un experto en radiocomunicaciones, posiblemente con acceso a equipos militares, podría haber invadido la frecuencia.
- Una operación psicológica o experimento social: Se ha sugerido que pudo tratarse de una prueba encubierta para medir la reacción pública ante un mensaje de “contacto extraterrestre”.
- Un mensaje real de otra civilización: Para los ufólogos y creyentes del Comando Ashtar, fue un intento genuino de advertirnos sobre los peligros de la autodestrucción.
- Una simple broma de radioaficionados: Algunos opinan que fue una travesura elaborada por entusiastas con acceso a antenas potentes y conocimientos técnicos avanzados.
Lo cierto es que nadie ha podido demostrar ninguna de estas teorías.
El legado del mensaje
Décadas después, el caso de Vrillon sigue siendo uno de los misterios más inquietantes de la historia de la televisión. No dejó rastro físico, no se identificó culpable, y la voz —robótica pero serena— sigue resonando en la memoria de quienes la escucharon aquella tarde.
A diferencia de otros supuestos contactos, este fue público, masivo y técnicamente inexplicable para su tiempo. En plena era digital, resulta aún más asombroso pensar que alguien pudo —o quiso— advertir a la humanidad a través de la señal más poderosa del siglo XX: la televisión.
Una advertencia que no envejece
Más de 45 años después, el mensaje de Vrillon sigue teniendo eco:
“No teman, porque venimos en paz. Pero recuerden: el tiempo para decidir su destino está llegando a su fin.”
¿Fue una broma brillante o el primer contacto verdadero transmitido al mundo? Nadie lo sabe con certeza. Lo único indiscutible es que, por unos minutos en 1977, la humanidad escuchó una voz que parecía venir de las estrellas… y nadie ha podido explicar cómo.





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