sábado, 26 de septiembre de 2026

13 bares y pubs embrujados del mundo: historias de fantasmas

Hay bares de bebidas en los que nadie se sorprende si una copa cae al suelo. En otros, sin embargo, el problema comienza cuando las botellas saltan de la estantería sin que nadie las toque, una figura atraviesa la pared del baño o un cliente invisible ocupa siempre el mismo taburete. Algunos empleados incluso dejan una bebida preparada para ese visitante que, según cuentan, murió hace décadas.

Los siguientes pubs, hoteles y antiguas tabernas se hicieron famosos por sus historias paranormales. La mayoría se encuentra en Reino Unido y Estados Unidos, donde los edificios centenarios, los crímenes del pasado y la tradición oral han creado un terreno perfecto para los relatos de fantasmas. Pero hay un detalle que vuelve este recorrido todavía más inquietante: en varios casos, la historia comprobable resulta casi tan oscura como la leyenda.

Creer o no creer queda en manos de quien lee. Lo difícil será olvidar estas historias cuando llegue la hora de apagar las luces.

13 bares y pubs embrujados del mundo: historias de fantasmas

Los bares embrujados más famosos y sus historias paranormales

1. The Mermaid Inn, Rye, Inglaterra

The Mermaid Inn no necesita fantasmas para impresionar. Sus bodegas se remontan a 1156 y el edificio actual fue reconstruido en 1420, después de que un ataque francés incendiara buena parte de Rye. Siglos más tarde, la temida banda de contrabandistas de Hawkhurst utilizó la posada como uno de sus puntos de encuentro. Pasadizos ocultos, suelos inclinados y escaleras estrechas completan un escenario digno de una historia de terror.

Entre los testimonios más repetidos aparece el de una figura masculina que entra por la pared del baño y cruza una habitación. Otros huéspedes aseguran haber oído una violenta pelea junto a la chimenea, con golpes y armas chocando, aunque al encender la luz no había nadie. También se habla de una mujer vestida de blanco, sillas que se mueven y botellas que caen solas en el bar.

Lo más perturbador es que distintas personas, separadas por años, han descrito escenas parecidas. ¿Memoria influida por la fama del hotel o una representación que se repite desde hace siglos?

2. Moon River Brewing Company, Savannah, Estados Unidos

El edificio de la antigua Moon River Brewing Company comenzó su historia como el City Hotel de Savannah en 1821. En sus salones hubo fiestas, discusiones y episodios violentos. Uno de los más conocidos ocurrió en 1832, cuando el médico Philip Minis disparó y mató a James Stark tras una disputa. Mucho después, el inmueble quedó abandonado durante años y fue recuperado como cervecería en 1999.

Clientes y trabajadores afirmaban que una presencia llamada Toby rondaba la sala de billar. A este supuesto espíritu se le atribuían empujones, golpes y objetos lanzados sin una causa visible. También se mencionaban sombras, voces y una sensación de amenaza en las plantas superiores, cerradas al público durante largos periodos.

Moon River dejó de servir cerveza en junio de 2024, después de 25 años de actividad. El cierre no puso fin a su fama paranormal. El viejo edificio continúa en Savannah y sus relatos siguen formando parte de las rutas de fantasmas de la ciudad.

3. The Devil’s Stone Inn, Shebbear, Inglaterra

Frente a esta posada de Devon se encuentra la llamada Piedra del Diablo, una enorme roca unida a una antigua tradición local. Cada 5 de noviembre, los campaneros del pueblo la giran con palancas y cadenas. Una de las leyendas asegura que, si no lo hicieran, el demonio podría escapar y traer desgracias a Shebbear.

Dentro de The Devil’s Stone Inn, los relatos son igual de extraños. Los grifos se abren solos, las ventanas aparecen abiertas, los cuadros caen durante la noche y algunas camas parecen deshacerse sin ayuda. La habitación 8 tiene la peor reputación: varios huéspedes dijeron que alguien les retiró las mantas o cambió de sitio los objetos mientras intentaban dormir.

También se han descrito pasos en pasillos vacíos, golpes en las puertas, olor a humo sin que exista fuego y la risa de una niña. El local sigue funcionando como pub y alojamiento, por lo que quien quiera comprobar la historia puede pasar allí una noche. Tal vez el verdadero desafío no sea ver algo, sino conseguir dormir esperando que suceda.

4. The Old Bank of England, Londres

Este espectacular pub de Fleet Street ocupa un edificio levantado en 1886. Entre 1888 y 1975 albergó una sucursal del Banco de Inglaterra vinculada a los tribunales cercanos. Sus techos altos, lámparas enormes y antiguas cámaras acorazadas ya crean una atmósfera solemne, pero su fama oscura procede sobre todo de un vecino imaginario: Sweeney Todd.

La tradición sitúa la barbería del asesino en Fleet Street y la tienda de pasteles de la señora Lovett en una calle próxima. Algunas versiones afirman que los túneles bajo el pub sirvieron para trasladar cadáveres. Sin embargo, no hay registros que prueben esos crímenes. Sweeney Todd apareció como personaje de ficción en una publicación por entregas de 1846 y, con el tiempo, Londres convirtió el cuento en leyenda urbana.

Por tanto, The Old Bank of England no es el escenario demostrado de una matanza. Su interés paranormal está en otro lugar: muestra cómo una buena historia puede adherirse a un edificio hasta parecer más real que sus propios muros.

5. The Ostrich Inn, Colnbrook, Inglaterra

The Ostrich se alza en una antigua ruta entre Londres y Bath. La tradición sitúa una posada en este lugar desde 1106, aunque el edificio de madera que hoy se conserva pertenece en gran parte al siglo XVI. Su leyenda más famosa habla del posadero Jarman y de su esposa, quienes elegían a viajeros ricos y los conducían a una habitación preparada para matarlos.

Según el relato, la cama estaba montada sobre una trampilla. Al retirar unos seguros, la víctima dormida caía dentro de una cuba con líquido hirviendo. La pareja robaba sus pertenencias y ocultaba el cuerpo. Se llegó a decir que más de 60 huéspedes murieron de esta forma.

La historia es espantosa, pero tiene un origen literario: aparece en Thomas of Reading, una obra de Thomas Deloney publicada hacia finales del siglo XVI. El folclore terminó identificando aquella posada ficticia con The Ostrich. Hoy se cuentan apariciones de una mujer con vestido victoriano, ruidos inexplicables y zonas heladas cerca del lugar donde supuestamente se ocultaban los cuerpos. La leyenda no está probada; su capacidad para provocar miedo, en cambio, lleva siglos funcionando.

6. Herringbone, La Jolla, Estados Unidos

No todos los fantasmas de esta lista eran descritos como agresivos. Cuando el restaurante Herringbone funcionaba en La Jolla, California, sus responsables hablaban de una presencia amistosa relacionada con C. Arnholt Smith, empresario conocido como “Mr. San Diego” y antiguo propietario de los San Diego Padres.

Antes de convertirse en restaurante, el inmueble había estado vinculado a negocios de automóviles y vino de la familia Smith. Durante la reforma, algunos trabajadores afirmaron sentir que no estaban solos y dijeron haber visto sombras difíciles de explicar. La costumbre más curiosa llegó después: cuando quedaba un taburete libre, algunos camareros colocaban delante una bebida como gesto de cortesía hacia el supuesto antiguo dueño.

Herringbone cerró de forma permanente, de modo que ya no es posible sentarse en su barra. La historia, sin embargo, merece un lugar en este recorrido porque rompe una regla habitual del género: no todos los espectros parecen querer asustar. Algunos solo se resisten a abandonar su lugar favorito.

7. The Red Lion, Avebury, Inglaterra

The Red Lion ocupa una posición extraordinaria dentro del enorme círculo de piedras neolíticas de Avebury, declarado Patrimonio Mundial junto con otros monumentos de la zona. En el interior del pub hay además un antiguo pozo cubierto por un cristal y utilizado como mesa. Ese pozo es el centro de su relato más famoso.

Florrie, según la leyenda, fue sorprendida con un amante por su marido cuando este regresó de la guerra. El hombre habría matado al amante, apuñalado a su esposa y arrojado su cuerpo al pozo. No se han encontrado documentos que confirmen el crimen y existen varias versiones, pero clientes y empleados aseguran haber visto a una mujer vestida de negro que presta especial atención a los hombres con barba.

También se habla de lámparas que giran, saleros que salen despedidos, dos niños acurrucados en una habitación y el sonido de un carruaje que se detiene afuera durante la noche. Entre las piedras prehistóricas, el pozo y la historia de Florrie, pocos pubs reúnen tantos ingredientes para inquietar incluso a los más escépticos.

8. The Skirrid Mountain Inn, Gales

The Skirrid suele presentarse como una posada de más de 900 años y como el lugar donde fueron ahorcadas unas 180 personas. Una cuerda cuelga junto a la escalera y ciertas marcas en una viga se atribuyen a las ejecuciones. La historia incluye al juez George Jeffreys y a condenados que aún recorrerían la planta superior.

El análisis arqueológico ofrece una versión menos antigua: la mayor parte del edificio actual parece corresponder a mediados o finales del siglo XVII. Tampoco existen pruebas documentales sólidas de las 180 ejecuciones. Eso no elimina la leyenda, pero sí obliga a contarla como tal.

Los testimonios paranormales incluyen vasos que se mueven, rostros en las ventanas, perfume sin origen visible, habitaciones que se vuelven heladas y la sensación de tener una cuerda alrededor del cuello. Otra figura habitual es Fanny Price, una mujer que habría trabajado allí y muerto de tuberculosis. The Skirrid demuestra que un relato no necesita estar probado para modificar la experiencia: quien sube su escalera ya sabe lo que supuestamente ocurrió y mira la viga de una forma distinta.

9. The Ear Inn, Nueva York

The Ear Inn se encuentra en una casa de estilo federal cerca del río Hudson y se presenta como uno de los bares más antiguos de Nueva York, con servicio de bebidas desde 1817. Durante décadas recibió a marineros, comerciantes y viajeros. Su nombre nació mucho después, cuando los propietarios evitaron cambiar por completo un viejo cartel de “BAR”: taparon las curvas de la letra B y dejaron visible la palabra “EAR”.

El supuesto residente sobrenatural se llama Mickey. La versión difundida por el propio local cuenta que es un marinero que todavía espera el regreso de su barco. Su presencia se considera traviesa más que peligrosa. Se le atribuyen ruidos, objetos que cambian de lugar y apariciones en las plantas superiores.

En un barrio transformado por completo desde el siglo XIX, el edificio conserva el aspecto de otra época. Tal vez por eso la historia de Mickey funciona tan bien: parece el último marinero de un puerto que la ciudad moderna dejó atrás.

10. The Grenadier, Londres

Escondido en una pequeña calle de Belgravia, The Grenadier fue un comedor para oficiales relacionado con los guardias del duque de Wellington. Su fantasma más conocido es un joven soldado al que muchas versiones llaman Cedric. Habría sido descubierto haciendo trampas durante una partida de cartas y golpeado hasta morir por sus compañeros.

La actividad paranormal, según la tradición, aumenta en septiembre, el mes en el que supuestamente ocurrió la muerte. Visitantes y empleados hablan de pasos, lamentos procedentes del sótano, humo sin cigarrillos, objetos que desaparecen y un frío repentino que permanece durante horas. No hay documentación concluyente sobre el asesinato, pero el pub ha convertido la deuda del soldado en un curioso ritual.

El techo está cubierto de billetes dejados por clientes de distintos países. La idea es ayudar a Cedric a pagar lo que debía y permitir que descanse. El plan no parece haber funcionado: su historia continúa atrayendo personas más de dos siglos después.

11. Menger Bar, San Antonio, Estados Unidos

El Menger Hotel abrió junto a El Álamo en 1859. Su bar, inspirado en un pub británico, quedó ligado a Theodore Roosevelt, quien reclutó allí voluntarios para los Rough Riders en 1898. Esa parte pertenece a la historia documentada. La versión paranormal añade que el antiguo presidente aún aparece cerca de la barra.

La figura más conocida, sin embargo, es Sallie White. Esta camarera del hotel murió en 1876 después de recibir un disparo de su pareja. El pago de sus gastos funerarios quedó registrado por el establecimiento, una prueba real de la tragedia que sostiene el relato posterior. Huéspedes y trabajadores afirman haber visto a una mujer con ropa de servicio llevando toallas o preparando habitaciones en el ala antigua.

También se atribuyen apariciones a militares, antiguos clientes y al empresario ganadero Richard King. El Menger permanece abierto y explota con naturalidad su doble identidad: es un hotel histórico lleno de documentos, objetos y personajes reales, pero también uno de los grandes escenarios del turismo paranormal de Texas.

12. The Golden Fleece, York, Inglaterra

The Golden Fleece aparece en documentos de York desde 1503, aunque el edificio ha sufrido importantes reformas con el paso de los siglos. Su patio lleva el nombre de Alice Peckett, esposa de John Peckett, propietario del establecimiento y alcalde de la ciudad a comienzos del siglo XVIII. La tradición dice que Alice continúa recorriendo las escaleras y los pasillos cuando todos duermen.

La habitación 4 concentra otro de los relatos más inquietantes. Allí, algunos huéspedes aseguran haber visto a un aviador canadiense uniformado junto a la cama. La leyenda sostiene que murió al caer desde una ventana durante la Segunda Guerra Mundial. También se habla de un hombre armado conocido como One-Eyed Jack, de un niño atropellado por caballos y de ropa que termina en el suelo sin explicación.

York posee una enorme tradición de relatos sobrenaturales, pero este pub tiene una ventaja sobre muchas paradas de las rutas nocturnas: permite dormir dentro. Escuchar pasos en una calle antigua puede ser sugestión. Oírlos al otro lado de la puerta, de madrugada, resulta mucho más difícil de ignorar.

13. Miles Wine Cellars, Himrod, Estados Unidos

En la región vinícola de Finger Lakes, junto al lago Seneca, Miles Wine Cellars ocupa una mansión de estilo neogriego vinculada por sus propietarios a una historia que comienza a principios del siglo XIX. La familia ha hablado abiertamente de puertas que se cierran, pasos en la cocina y la visión fugaz de una pareja en distintas zonas de la casa.

Uno de los episodios más incómodos afectaba al padre de Doug Miles. Según el relato familiar, despertaba sintiendo presión sobre la espalda y encontraba el edredón lanzado cerca de la puerta. En vez de organizar sesiones espiritistas o provocar a las supuestas presencias, los propietarios decidieron convivir con ellas y cuidar el antiguo cementerio de la propiedad.

La bodega incluso creó un vino llamado Ghost como homenaje a sus huéspedes invisibles. Es un final perfecto para este recorrido: aquí los “espíritus” no solo caminan por las habitaciones, también terminan dentro de una botella.

¿Por qué tantas historias de fantasmas nacen en los pubs?

Los bares antiguos reúnen casi todos los elementos necesarios para crear una leyenda. Durante siglos fueron lugares de paso donde dormían desconocidos, se negociaba, se apostaba y corría el alcohol. También presenciaron peleas, accidentes y muertes que dejaron huella en la memoria de cada comunidad.

La arquitectura ayuda. La madera se contrae con los cambios de temperatura, las tuberías golpean, las corrientes de aire mueven puertas y los edificios inclinados producen sonidos difíciles de localizar. Si una persona conoce de antemano la historia del fantasma, es más probable que interprete un ruido común como una señal sobrenatural.

Eso no significa que todos los testigos mientan. Una experiencia puede ser sincera aunque tenga una explicación natural. El cansancio, la oscuridad, la sugestión y ciertas alteraciones del sueño pueden producir sensaciones muy intensas. Al mismo tiempo, los relatos transmitidos entre empleados y clientes mantienen viva la historia de personas que, de otro modo, habrían sido olvidadas.

Entre la historia, el miedo y una copa servida para nadie

Estos bares embrujados no son iguales. Algunos conservan tragedias documentadas, como la muerte de Sallie White en el Menger. Otros se apoyan en personajes literarios o relatos sin pruebas, como Sweeney Todd, el posadero Jarman y las ejecuciones de The Skirrid. También hay negocios que ya cerraron, aunque su fama sobrenatural continúa unida al edificio.

Quizás esa mezcla explique su poder. Un fantasma completamente inventado puede desvanecerse cuando se descubre la verdad, pero una buena leyenda asentada sobre un lugar real se vuelve más compleja. Ya no se trata solo de preguntar si alguien vio una figura. La pregunta es por qué tantas personas siguen contando la misma historia.

Y si alguna vez visitas uno de estos locales y encuentras una copa sola al final de la barra, no des por hecho que el camarero se ha equivocado. Puede que ese asiento ya esté ocupado.

domingo, 13 de septiembre de 2026

Bromas de Halloween que salieron mal: 7 historias reales más inquietantes que una película de terror

En Halloween, ver una figura inmóvil en un jardín no siempre es motivo para llamar a emergencias. Puede ser un muñeco, una decoración o parte de una broma para grabar videos de humor. En varias de estas historias, alguien confundió una escena falsa con un accidente real. Pero en la última ocurrió lo contrario: una persona creyó estar viendo un maniquí y siguió con su trabajo. Esa vez se equivocó.

No hay fantasmas en estos casos. Lo inquietante es lo fácil que resulta dejar de confiar en lo que vemos cuando todo parece preparado para darnos un susto.

Bromas de Halloween que salieron mal: 7 historias reales más inquietantes que una película de terror

1. El hombre atrapado bajo la cortadora de césped

En octubre de 2011, un conductor que pasaba por una zona de Salisbury, en Carolina del Norte, vio algo alarmante junto a la carretera: unos brazos y unas piernas ensangrentados sobresalían por debajo de una cortadora de césped. No había otras decoraciones alrededor que ayudaran a entender la escena. Parecía que alguien había sufrido un accidente.

El conductor llamó al 911. Se preparó una respuesta de emergencia, pero otra persona avisó a tiempo de que aquello era un montaje de Halloween. Nadie estaba atrapado bajo la máquina: la sangre y las extremidades formaban parte del adorno.

En algunas versiones de esta historia se cuenta que la policía llegó e intentó reanimar al supuesto herido. El relato inicial del incidente dice algo menos espectacular, pero suficiente para dar un buen susto: los equipos recibieron el aviso de que era una decoración antes de salir hacia el lugar.

2. Una figura colgada del tejado movilizó a los bomberos

A pocos kilómetros, en Charlotte, otra decoración provocó una llamada de emergencia ese mismo mes. Desde la calle se veía a un «hombre» agarrado al canalón de una casa, como si hubiera perdido el apoyo de una escalera y estuviera a punto de caer.

Alguien pidió ayuda y los bomberos acudieron. La figura resultó ser un muñeco colocado para Halloween. En aquel caso, los servicios de emergencia consideraron que la persona que llamó tenía motivos razonables para pensar que había alguien en peligro.

Vistas una junto a otra, las dos escenas plantean una duda incómoda: si una decoración parece demasiado real, ¿cómo puede un vecino distinguirla de alguien que necesita ayuda? En caso de duda, lo comprensible es llamar.

3. La motosierra que convirtió un susto escolar en una lesión

Una broma de Halloween en un instituto de Taunton, Massachusetts, terminó en el hospital. En 2010, un profesor pidió a un alumno de 15 años que abriera la puerta del aula. Al otro lado lo esperaba un hombre con máscara y lo que parecía ser una motosierra en marcha.

El estudiante retrocedió del susto, tropezó y se fracturó una rótula. Necesitó una operación y pasó meses con muletas. Su familia preparó una reclamación contra el sistema escolar.

La escena duró apenas unos segundos. Sus consecuencias, mucho más. También aquí conviene separar lo comprobado de lo que se añadió después: algunas recopilaciones aseguran que la familia cobró 100.000 dólares, pero la información disponible en aquel momento hablaba de una posible demanda, no de un pago ya realizado.

4. Unos huevos dejaron a miles de personas sin luz

Parece la clase de travesura que termina con una regañina. Sin embargo, en Halloween de 1994, un adolescente de 15 años lanzó huevos hacia una subestación eléctrica en Franklin, Pensilvania. La lluvia y los huevos salpicados coincidieron con un fallo eléctrico que produjo un destello visible en la zona. Al menos 8.000 personas se quedaron sin suministro.

El joven se presentó ante la policía y recibió atención médica por un zumbido en los oídos. En este caso hay un detalle que suele cambiar cuando la historia se repite en internet: algunas listas la sitúan en 2006, aunque la noticia se publicó en noviembre de 1994.

No hace falta añadirle una fecha equivocada para que resulte sorprendente. Una broma pequeña acabó afectando a toda una comunidad.

5. El disfraz de oveja que se incendió en una fiesta

En 1984, Frank Ferlito asistió a una fiesta de Halloween disfrazado de oveja. Su esposa había confeccionado el traje cubriendo una prenda interior con algodón. Cuando Frank intentó encender un cigarrillo, la llama alcanzó el disfraz y el fuego se extendió con rapidez. Sufrió quemaduras graves y tuvo que someterse a varias operaciones.

Sabemos cómo ocurrió porque el accidente quedó descrito en los documentos de una demanda posterior. La pareja reclamó al fabricante del algodón, pero el fallo favorable que obtuvo inicialmente fue anulado.

Quizá hayas leído otra versión: un hombre disfrazado de oveja arde en un tren porque un desconocido acerca un mechero, mientras sus amigos intentan apagarlo con bebidas alcohólicas. Esa no es la historia que consta en el expediente de Frank Ferlito. El caso real ya era suficientemente grave.

6. Jordan Morlan: cuando la familia pensó que era otra broma

El episodio más doloroso ocurrió antes del 31 de octubre de 2013. Jordan Morlan, un adolescente de 16 años de Kentucky, estaba ayudando a decorar su casa para Halloween. Según relató su madre, le gustaba gastar bromas a su hermana menor y había estado haciéndolo aquel día.

Jordan intentó fingir que estaba colgado de una decoración colocada en un árbol del jardín. Cuando su hermana avisó de que no se movía, su madre pensó al principio que se trataba de otro susto. Enseguida comprendió que algo iba mal y trató de ayudarlo. Jordan fue llevado al hospital, pero murió horas después. Los investigadores consideraron su muerte accidental.

Su historia merece contarse sin bromas añadidas ni detalles morbosos. Recuerda que, si alguien parece estar en peligro, nunca hay que dar por hecho que está actuando, aunque sea Halloween.

7. El caso inverso: cuando el «muñeco» era una persona

En octubre de 2023, un trabajador que cortaba el césped junto a una cabaña abandonada en China Grove, Carolina del Norte, vio un cuerpo en el terreno. Pensó que era un maniquí utilizado en los entrenamientos policiales que se habían realizado allí y no informó del hallazgo. Al día siguiente, otro trabajador avisó a las autoridades.

La policía identificó a la persona fallecida como Robert Paul Owens, de 34 años. El primer trabajador no había visto una decoración de Halloween ni estaba participando en una broma: había confundido un cuerpo real con un muñeco de entrenamiento. El hecho ocurrió en octubre, cuando las figuras falsas resultan especialmente fáciles de imaginar, pero atribuirle una intención de Halloween al maniquí sería añadir algo que no consta en el relato policial.

Es la inversión más perturbadora de las historias anteriores. En Salisbury y Charlotte, alguien pidió ayuda por muñecos que parecían personas. En China Grove, una persona fue tomada por un muñeco.

El miedo también cambia las historias

Las anécdotas de Halloween se vuelven más impactantes cada vez que alguien las cuenta. Un equipo de emergencias que nunca llegó acaba intentando reanimar un muñeco; una reclamación pendiente se convierte en una indemnización cobrada; un accidente documentado cambia de país y de protagonistas.

También circula un relato sobre una fiesta de Halloween en la que alguien habría adulterado una bebida con gotas para los ojos y causado una muerte. No he encontrado respaldo suficiente para incluir ese episodio concreto entre los casos confirmados. Eso no significa que ingerir colirio sea inocuo: puede provocar una intoxicación grave e incluso mortal.

Quizá por eso las mejores historias inquietantes no necesitan adornos. Basta con imaginarse pasando frente a un jardín oscuro, viendo una figura inmóvil y teniendo que decidir, en unos segundos, si es parte de la fiesta o si alguien necesita ayuda.